Dato: Eat Pray Love, Película

¿Comer? Oh yeah! Y a veces un poquito más de lo que debería >.<… ¿Rezar? Trato de hacerlo siempre, al menos es mi forma de buscar un pilar que me dé fuerzas en la vida y me escuche siempre… ¿Amar? Ahmmmm… A veces, sí, gracias!

Ok mis estimadas, esta crítica está dirija a la película ya que, sí, lo asumo, aún no leo el libro… pero no porque no quiera, si no que porque estoy en la búsqueda de un ejemplar barato-no-pirata-roñoso. Pero bueno, volviendo a la columna…

Eat, Pray and Love (Comer, Rezar y Amar) es un libro escrito por Elizabeth Gilbert. Básicamente es la historia de su vida tras el divorcio (mala la cosa oiga). El libro se convirtió en un Best Seller por 187 semanas, lo que no pasó desapercibido bajo los ojos de la productora Columbia, quienes decidieron comprar los derechos, pagarle unos cuantos millones reguleques a la Julia Roberts y paf! Nació la película.

No haré un resumen de la película, para eso vaya usted a Wikipedia o simplemente aplique a San Google y listo. De lo que les contaré es de cómo esta película (o libro) es un yes or yes dentro de una biblioteca femenina… y no me digan que no! Qué mujer no ha llorado o querido reinventarse/redescubrirse después de que le rompieran el cucharon?  =’( .

Elizabeth tenía una buena situación económica, un matrimonio, todo bien (bueno ya, un poco de resumen para entender bien el tema), pero de pronto su mundo se empieza a desmoronar al darse cuenta de que no estaba enamorada, que todo en su vida no era lo que a ella le gustaría tener, en fin, momento de confusión mode mega on con trámites de divorcio incluidos. Es entonces cuando empieza esta hermosa filosofía de vida para re-descubrirse, y no solo de Eli, si no de un buen porcentaje de mujeres.

COMER: Suele suceder que cuando una está bajo depresión, angustia o stress, come. Oh sí mujer! Admítelo! Mínimo un Sanhe Nuss al hilo! Y es normal. Nuestro cuerpo entra en estado de ansiedad y hay que llenar ese vacío que es generado de la noche a la mañana. Aparte, quién no disfruta una rica comida? Comer es un placer y en nuestra película, Elizabeth lo lleva a ese punto en la hermosa y bella Italia. Y bueno, es como obvio, no? Estar en Italia y no disfrutar de una buena pasta? Es decir, estar en la ciudad donde la pizza fue creada… mamma mía! La comida simplemente es una forma más de satisfacción y placer, que suele llenar en más de un sentido el alma.

Gracias a las experiencias vividas en Italia, Elizabeth aprendió la hermosa filosofía del Il dolce far niente o, al español, la dulzura de hacer nada. Ese estado que te hace disfrutar la acción de simplemente hacer nada. Qué mejor que (al menos para mí) recostarme en la cama con un café recién salido de la cafetera y mirar la lluvia caer por horas a través de la ventana sin pensar? Simplemente nada. Entregarse a esa sensación que te alegra el alma: que pese a todo lo que te depara el día de mañana, te tomaste unos minutos porque lo mereces después de toda la pega que has hecho y dejas tu rutina de lado para hacer nada.

En fin, toda una filosofía la de comer y subir unos kilitos más con tal de hacernos sentir mejor. No creo que exista mujer que no haya pasado por algo así… mi humilde opinión.

REZAR: Una vez el viaje a Italia finaliza, Elizabeth se dirige a la mística India para encontrar balance en su vida a través de meditación y oración. Sin embargo una vez que llega al lugar, claramente no es lo que ella esperaba. La búsqueda de paz interior  y balance en nuestras ajetreadas vidas no es algo que se pueda realizar de un momento a otro. Aquí es donde nuestro modelo de vida nos lleva a querer todo inmediatamente o, como se estila más hoy en día, a solo un click ¬¬… es decir, por favor mujer! Eso jamás ocurrirá en cuanto a paz interior se trate.

Personalmente, cada vez que me encuentro pasando por un mal momento o necesito que me escuchen de verdad, recurro a Dios.  Así cada una tiene sus formas y creencias y por lo tanto, todos sabemos que la conformidad interna no es fácil de conseguir. Podemos rezar pero también hay que tener en cuenta que la oración o meditación no lo hará todo por ti, una también tiene que poner su granito de arena. A medida que los días vayan pasando y una va haciendo el esfuerzo y lo intenta con el corazón, nos veremos riendo de nuevo con la vida. Pero recordad! Con esfuerzo, si no, no vale porque no entra Lamentablemente el ser humano aprende cayendo y sufriendo ya que sólo de esa forma interioriza las enseñanzas y aprendizajes de la vida.

AMAR: Oh yeah, ladies! Esa palabrita que nos exalta de emoción o nos hace llorar o ni chicha ni limonada para otras o curiosidad para otras tantas… en fin. Con la experiencia podemos decir que amar es tan complicado como fácil a la vez y que pese a todo lo malo que nos pueda pasar con dicho sentimiento, una igual es masoquista y le gusta sentirse en las nubes y sentir ese revoltijo en la panza cada vez que nos besan y reírnos como tontonas cada vez que nos hacen un cariño.

Liz pasa por el matrimonio perfecto, una hermosa boda digna de recordar que luego pasa a formar parte de recuerdos tristes al darse cuenta que le ha roto el corazón a un hombre que lo único que hizo fue amarla. Pero no se puede obligar al amor a seguir siempre ahí, lamentablemente es un sentimiento maravilloso pero tan volátil que hay que cuidar como hueso santo y velar por que la rutina no lo quiebre. Una vez que el matrimonio está disuelto, qué pasa? El vacío, my ladies. Al pasar de estar tanto tiempo con alguien, a estar sin nadie, inevitablemente trae ese vacío que hasta la mujer más independiente no puede negar sentir. Es entonces cuando vamos buscando ese clavito que al final terminan siendo puros pasteles que, sí, lo pasamos bien con ellos, PERO al fin y al cabo es la única función que cumplen: entretenernos sin compromisos.

Pero, qué sucede cuando una ya después de tanto tiempo meditando, de tanto tiempo pensando sólo en uno y en no querer volver a sufrir? Nos cerramos, agarramos el pánico de lo que es perder el equilibrio en nuestras vidas y perder la razón por sobre el corazón y simplemente no nos abrimos con maravillosa facilidad a amar. Puede sonar un poco contradictorio a lo que dije antes de que amar es fácil, pero el proceso de aceptar el amor en la vida, dejar que llegue alguien nuevo es complicado, y Liz no lo deja entrar así de fácil. Está a puertas de que Javier Bardem sea el elegido pero, por miedo a perder toda la seguridad que con tanto sacrificio logró construir, simplemente decide dejarlo fuera de la vida. Por breves momentos, obvio! Finalmente Liz se da cuenta de lo que está dejando pasar y logra abrirse… mal que mal, el que no arriesga, no cruza.

Y así es como llego al final de esta especie de reflexión, resumen y filosofía de Comer, Rezar y Amar. Quiero volver a dejar en claro que es sólo mi opinión sobre la base de lo que ví en la película. Tengo mil claro que el libro debe ser mucho mejor, ya que a la crítica cinematográfica mucho no le gusto la pelí…  pero ustedes pueden comentar si leyeron el libro y qué tan distinto es de la película, así también como sus historias y hablamos un poco de nuestras decisiones, de nuestros amores y filosofías a seguir para estar equilibradas y amar al mismo tiempo. Espero que les haya gustado y me hacen saber también en los comentarios. Cariños a todas y a Comer, Rezar y Amar se ha dicho =)

Sentidos Capturados

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